domingo, 22 de abril de 2012

Más allá de la escritura


Una mañana con Julián Velasco Martínez
Quiero rendirle un homenaje a mi amigo Julián, quien me dio la oportunidad de compartir con él la mañana de ayer. Es un jubilado que se dedica a hacer hermosas esculturas desde hace 28 años.
Es un hombre muy amable que siente gran orgullo cada vez que muestra o habla sobre sus creaciones. No tiene ninguna preferida ya que dice que todas son importantes, sin embargo hay que le gusta especialmente.



Todas sus piezas se pueden separar y están perfectamente talladas.

 Su pasión por la escultura comenzó por casualidad, “como suceden todas las cosas importantes” (Marta Rivera de la Cruz), cuando un desconocido le dijo que tenía buena mano para trabajar la piedra. Al día siguiente talló su primera figura y ya lleva casi tres décadas dedicándose a ello.
Quizá la gente crea que lo hace para conseguir dinero, pero es un pasatiempos, ya que como él mismo dice “No son buenos tiempos para vender”. Por eso, colecciona sus creaciones aunque si alguien le pide su busto en piedra, se lo regala.
Ha cedido dos creaciones a la Iglesia, una se encuentra encima del pórtico de la Iglesia Parroquial de San Salvador y otra en la Ermita de la Soledad, ambas en su Cifuentes natal, lugar en el que reside con su esposa Maruja.
Me contó que nunca realiza un esquema previo puesto que almacena todas las ideas en su cabeza, además jamás pinta sus creaciones ya que la piedra con la que él esculpe no absorbe bien la pintura.
Hace esculturas sobre cualquier cosa que le inspire:
-Artistas famosos



-Importantes escenas religiosas



-Retratos de su familia y amigos, esta es una creación en la que aparecen Julián y su mujer.



-Monumentos de Cifuentes






Cuando Cela escribió su Nuevo Viaje a la Alcarria fue a ver las esculturas de Julián por recomendación de su hermana que las había conocido anteriormente. Sin embargo, estuvo a punto de marcharse sin felicitarle, pero José amigo íntimo del artista, le pidió opinión. El escritor a duras penas, reconoció que le gustaban. Cuando publicó el libro, regaló dos copias firmadas a Julián, quien recogió una de ellas en Toledo, en un acto público.

Estoy muy agradecida a Julián por haberme enseñado sus esculturas, ya que desde pequeña veía su nave y quería saber cuáles eran los tesoros que se escondían dentro. Ayer tuve la posibilidad y sentí una inmensa alegría puesto que Julián guarda obras maestras, todas hechas con su mano. Por eso, recomiendo a cualquier persona que visite Cifuentes que no se vaya sin ver las creaciones de este maestro.
Un fuerte abrazo a mi amigo Julián Velasco Martínez, el mejor escultor de Cifuentes y sus alrededores. 

viernes, 20 de abril de 2012

Extrarradio




Agustín Fernández Mallo ha titulado a su conferencia extrarradio porque aprendió a escribir de una forma autodidacta, es decir, sin ayuda de nadie.
Es curioso que un físico se interese por la literatura y más aún que se dedique a ella; esa gente solo emplea su tiempo en cosas que no sirven para nada. Sin embargo, Agustín es una persona distinta que recibe la influencia de la física en su peculiar forma de ser.
Yo pensaba que iba a ser más polémico, puesto que antes de que viniera nos pusieron sobre aviso y nos dijeron que nos iba a sorprender de una forma muy notable pero a mí me pareció más irrespetuoso Fermín Cabal.
Pese a todo me ha gustado su visión acerca de la literatura ya que nos ha explicado varias cosas interesantes.
Una de las ideas que más me ha llamado la atención es la que nos comentado sobre el “transfer”: que una cosa te recuerde a otra y puedas escribir cosas en relación con ello. Sin embargo, no tienen porqué estar interrelacionada. Es como aquellas veces en las que un aroma te recuerda a un amigo o a un familiar y al percibir ese olor quisieras escribir sobre lo que te provoca o como esa comida que te recuerda a las noches de verano con tus amigos… Sensaciones, recuerdos que Fernández Mallo llama “transfer”, palabra elegida con gran acierto ya que como dice la real academia transferir es “Pasar o llevar algo desde un lugar a otro”.
Él cree que la creatividad se encuentra en todas partes pero que para escribir bien debemos de mirar las cosas como si fuéramos “extraterrestes.” Es decir, con ojos objetivos solo observando sin dejándonos llevar por los sentimientos. Me parece interesante, sin embargo, creo que es difícil mirar la vida desde otro punto de vista; puesto que siempre hay algo que nos influye y no nos deja ser objetivos. 

Días de verano



PRIMERA ESCENA


(Cada personaje está en una habitación diferente, todos conversan a través de whatsapp.
Helena es una chica muy guapa de grandes ojos verdes y pelo rubio.
Ángel es un chico muy musculoso que se viste con camisetas y pantalones ajustados para resaltar su figura.
Felipe es un chico delgado, tímido y guapo. Viste ropa cara y de marca.
Jaime es un chico normal que siempre viste con colores rosas y morados.)

-HELENA: ¿Vamos mañana al acantilado?


-ÁNGEL: Yo quiero que vengas a mi casa, estoy solo Helenita y me apetece tenerte cerca.


-FELIPE: Eres poco hombre para tanta mujer.


-JAIME: Dejad de discutir, parecéis perros que persiguen a una hembra en celo.


-FELIPE: ¿No podemos hacer otra cosa? Yo prefiero ir de compras, quiero más ropa para poder estrenarla en la fiesta de la semana que viene.


-JAIME: ¿Quieres comprarte unos Levis y otra camisa de Pedro del Hierro?


-ÁNGEL: Tú calla Jaimito, que ya sabemos que quieres ir a un sitio donde haya muchos hombres.


-HELENA: Chicos no me llegaban los mensajes, por eso, he tardado tanto en contestar. Ángel eres un maleducado, no mereces a ninguna mujer a tu lado.


-ÁNGEL: No mientas, has tardado tanto en contestar porque no sabías cómo decirme que me quieres ver. Y no te equivoques, pocas mujeres me merecen.


-JAIME: Saca los colmillos como un perrillo pero llegado el momento enseñarás la patita como un cordero.


-FELIPE: ¡Jaimito, deja de meterte tripis! Y tú Ángel sé más educado.


-ÁNGEL: Soy muy educado y tú no me des lecciones de vida que lo único que sabes hacer bien es mirarte al espejo y elegir una ropa que te favorezca y combine bien.


-JAIME: Ángel si quieres voy yo a tu casa y así te hago compañía.


-ÁNGEL: ¿Tengo que contestarte a eso?


-JAIME: Sé que lo estás deseando guapa.


-HELENA: ¡No te quiero ver ni en pintura! (Suspira) ¡Cómo te odio! Deberías aprender un poco de Felipe.


-ÁNGEL: ¿Yo? ¿De Felipe? No me hagas reír. Si es lo único que sabe hacer bien es comprarse ropa cara.


-JAIME: ¡Y mírame a la cara y dime si me quieres todavía!


-ÁNGEL: Esa música es de chicas no sé para que la escuchas…


-HELENA: ¿Qué tienes en contra de la música de las chicas? Eres un insensible…


-FELIPE: Ángel ya te gustaría parecerte a mí. ¡Y tú Jaimito deja de beber!


-JAIME: ¡Beber agua del mar yo quisiera!


-ÁNGEL: No, a ti te gustaría parecerte a mí. Jugar al fútbol tan bien como yo o cuidarte este cuerpazo en el gimnasio en vez de echarte tantas cremitas y depilarte tan a menudo. A las chicas les gustan los verdaderos machos ibéricos, con mucho pelo. ¿Verdad Helena?


-JAIME: Angelito a mí me gustan con pelos en el culo.


-HELENA: A mí me gustan sin barba.


-JAIME: ¡Ángel 0 Felipe 1!


-FELIPE: Dime de qué presumes y te diré de qué careces. Yo jugaba al fútbol pero se me rompió la rodilla y tuve que dejarlo.


-ÁNGEL: Dices que te dejaron, no es ninguna novedad…


-JAIME: ¡Al menos déjame verte!


-HELENA: ¿Podéis dejar de decir tonterías? Me estáis rayando…


-JAIME: Rayado como los pasos de cebra.


-ÁNGEL: Y como los donnetes.


-FELIPE: Como el niño del pijama.


-HELENA: ¿Encima con cachondeo? Veréis cuando os vea…


-ÁNGEL: ¿Me vas a dar un besito?


-HELENA: ¡Idiota!


-ÁNGEL: No has dicho que no…


-FELIPE: ¿A qué hora mañana?


-HELENA: A las cinco…


-ÁNGEL: Por el culo…


-JAIME: (Suspira) Lo que te haría yo en ese culito respingón Angelito.


-ÁNGEL: Me voy a duchar, no os toquéis.


-JAIME: No te toques tú.


-HELENA: Me has adelantado Jaime.


-FELIPE: Mañana nos vemos, buenas noches chicos.

SEGUNDA ESCENA


(La escena se desarrolla en un acantilado muy escarpado. Son las 19:00 de la tarde; el cielo está muy cubierto y parece que se va a producir una fuerte tormenta.
Los chicos están sentados en círculo y detrás de ellos hay una pequeña tienda de campaña.
Helena va vestida con unos vaqueros cortos y una camiseta ajustados y lleva el pelo recogido con una coleta.
Ángel va vestido con ropa que resalta su figura.
Jaime lleva un chándal negro y rosa.
Felipe va vestido con unos vaqueros y una camisa caros.)

-HELENA: La que se avecina… (Suspira)

-JAIME: A mí me gusta más Aquí no hay quien viva, mi personaje preferido es Mauri.

-ÁNGEL: Normal es gay como tú.

-JAIME: Y como tú, guapo.

-HELENA: Voy a buscar unos troncos para hacer una hoguera.

-FELIPE: Te acompaño.

-ÁNGEL: No, la acompaño yo, necesita un hombre que pasa tres horas diarias en el gimnasio y juega al fútbol mejor que Cristiano, para que la proteja.

-FELIPE: Si insistes, te dejaré ir no vaya a ser que te pongas a llorar.

-JAIME: Sí, déjale ir que luego se pone como los niños pequeños en parvularios y llora.

-HELENA: No tardamos nada, que soy incapaz de estar más de media hora con este engreído.

-ÁNGEL: No mientas si te vuelvo loca.

-JAIME: ¡Vas a volverme loca!


TERCERA ESCENA

(Helena y Ángel están tumbados sobre unos matorrales salvajes, ocultos de sus amigos por unos frondosos árboles)

-ÁNGEL: ¿Te ha gustado?

-HELENA: ¿De verdad tengo que contestarte?

-ÁNGEL: Al final no te has podido resistir a mis encantos ¿Ves como soy Dios?

-HELENA: Dios no existe…

-ÁNGEL: No seas borde, no es tan difícil decir: ¡Ángel eres el mejor en la cama!

-HELENA: No nos hemos acostado en una cama…

-ÁNGEL: Bueno entre los matorrales.

-HELENA: Se me han clavado todos los pinchos en el culo y…

-ÁNGEL: Pinchito es el que hemos echado tigresa.

-HELENA: (Grita) ¿Me quieres dejar terminar? (Susurra) Siempre me habías gustado pero me he dado cuenta de que no eres tan hombre como dices…

-ÁNGEL: Eres la única que piensa eso.

-HELENA: Quizás todas lo piensan pero ninguno se atreve a decírtelo, soy tu amiga y prefiero no mentirte. Lo siento.

(Ángel reflexiona sobre lo que Helena le ha dicho y ella sale del escenario)


CUARTA ESCENA

(Es de noche. Los cuatro chicos están sentados en círculo alrededor de una hoguera. Tienen varias botellas de alcohol. Muchas están vacías porque ya se las han bebido.)

-JAIME: ¿Jugamos a “yo nunca he…”?

-ÁNGEL: ¡Tú nunca te has tirado a nadie!

-HELENA: Es ese juego en el que bebes si has hecho lo que preguntas ¿Verdad?

-JAIME: Correcto Helena. Seguro que he estado con más tíos que tú, Ángel.

-ÁNGEL: Eso seguro.

-JAIME: Pepe dile algo.

-FELIPE: ¿Quién es Pepe?

-ÁNGEL: Jaime que es muy gracioso y se inventa amigos (Ríe)

-HELENA: “Yo nunca he…” (Piensa) estado con un chico. (Beben Helena y Jaime)

-JAIME: ¿Ángel por qué no bebes?

-FELIPE: ¿Por qué tendría que beber?

-JAIME: Porque estuvo conmigo.

-ÁNGEL: No le hagáis caso, es un mentiroso.

-JAIME: Anda guapo no les mientas.

-HELENA: ¡Qué pesados sois! ¡No os aguanto! Me voy a dormir que tengo frío y está empezando a llover.

-FELIPE: Yo también, que tengo sueño.

-ÁNGEL: Yo me tomo un par de copas más y me voy a dormir.

-JAIME: Descansad chicos, buenas noches.

(Felipe y Helena entran a la tienda de campaña. Jaime y Ángel se quedan bebiendo en el Acantilado.)

-ÁNGEL: ¡Te voy a reventar la cabeza! ¿Para qué lo cuentas?

-JAIME: Nadie dijo que fuera un secreto.

-ÁNGEL: ¡Gilipollas! Nadie se puede enterar de lo que pasó entre nosotros.

-JAIME: ¿Pero por qué? Tienes que asumirlo te gustan los hombres.

-ÁNGEL: Que nos liáramos no quiere decir nada. Estaba borracho y apenas veía.

-JAIME: ¿Te gustó?

-ÁNGEL: (Grita) Como sigas re reviento.

-JAIME: Contéstame.

-ÁNGEL: No mucho…

-JAIME: Eso es lo que todos dicen al principio. Si quieres ser feliz deberías contarlo. Me voy a dormir princesita ¿me das un besito de buenas noches?

-ÁNGEL: ¡Un cachete te voy a dar!

-JAIME: Pero que sea en el culito que me gusta más.

-ÁNGEL: ¡Cállate!

(Jaime entra en la tienda y Ángel se queda fuera pensativo.)

QUINTA ESCENA

(Los cuatro chicos están en sus habitaciones, hablan por whatsapp. Todos llevan puesto un  pijama.)

-HELENA: ¡Qué mala suerte tuvimos! Odio las tormentas de verano.

-FELIPE: No te preocupes, habrás más días de verano para ir al acantilado.

-JAIME: Sí Helenita, podremos hacer muchas más excursiones.

-HELENA: Pero a otro sitio que no sea el acantilado.

-FELIPE: ¿Por qué?

-ÁNGEL: Le recordará a momentos picantes.

-HELENA: ¿Qué dices? Es que eres rematadamente tonto.

-ÁNGEL: ¿Ya os tocando? Que nos conocemos

-JAIME: Yo siempre que me toco pienso en ti…

-FELIPE: Pues yo no me lo pasé bien, me aburrí mucho.

-HELENA: No te entiendo, siempre te aburres.

-JAIME: Triste como el gato azul de la canción.

-ÁNGEL: Chicos os podíais venir a mi casa, quiero contaros algo.


(TELÓN)